jueves, 22 de enero de 2009

Se aconseja no enviar leche de fórmula a Gaza

Mireia Long 14 de enero de 2009 0 comentarios


http://www.bebesymas.com/2009/01/14-se-aconseja-no-enviar-leche-de-formula-a-gaza

Expertos en nutrición infantil, incluyendo la OMS, han hecho llegar este consejo a los medios y a las ONGS: no enviar leche de fórmula a Gaza ni a otros lugares que sufran desastres humanitarios.

Explican que no es aconsejable hacer llegar leche de fórmula infantil en polvo o botella ya que “es extremadamente peligroso el uso indiscriminado de preparados para lactantes en casos de emergencia pudiendo ocasionar enfermedades y muerte“.

La leche adaptada es un recurso que puede salvar vidas en casos concretos y que, en los países occidentales, puede ser usada con seguridad. Pero cuando no hay agua potable ni condiciones higiénicas es un verdadero peligro para los bebés. No enviemos leche de fórmula a Gaza.

La alimentación de niños pequeños y lactantes es analizada profundamente por estos expertos en diversos documentos y la conclusión es que no hace falta donar ni leche de fórmula ni biberones a lugares en situaciones como la que está ocurriendo en Gaza o como las que, desgraciadamente, se suceden en muchos lugares del mundo.

Los documentos referidos explican que la lactancia materna es segura y estéril mientras que la introducción de lactancia artificial puede, especialmente en lugares en los que se ha producido desastres naturales o provocados por el hombre, conducir a riesgos de salud añadidos.

Los bebés amamantados tienen una fuente segura de alimento, estéril y que está disponible siempre. Pero si los bebés son alimentados con fórmula en situaciones de desastre son propensos a contraer diarreas e infecciones gravísimas, ya que no hay modo de garantizar la esterilidad del agua ni de los biberones si se administran fuera de ambientes muy controlados. Y la diarrea puede provocar deshidratación y muerte.

Para los niños menores de 5 años, especialmente aquellos menores de dos años, se debe asegurar una alimentación no contaminada y se les puede proteger también con la lactancia materna, ya que la OMS la recomienda como mínimo hasta los dos años y más.

WABA, la Organización Mundial de Promoción de la Lactancia Materna distribuye un documento que explica como suele ser habitual que en los desastres humanitarios se done leche de fórmula y se termine distribuyendo como parte de las raciones de emergencia. Y esto es muy peligroso.

Tras el terremoto de Yakarta UNICEF realizó una auditoría que reveló que el 70% de los bebés habían recibido fórmula, incluso si eran normalmente amamantados. Y en una inundación sucedida en Bostwana en 2005 se estudió la muerte por enfermedad de 500 bebés y todos ellos habían recibido fórmula.

En casos de desastres humanitarios la mejor estrategia para salvar vidas de bebés es mantener la lactancia materna exclusiva. No hay que donar indiscriminadamente leche de fórmula sino ayudar a las madres para que confien en que la lactancia es lo mejor para su bebé e incluso promocionar la relactación en mujeres que hubiesen destetado.

La recomendación va más allá, y siguiendo lo que la OMS aconseja para cualquier niño, se considera conveniente que los bebés a los que su madre no amamante sean alimentados por una nodriza.

Si las opciones anteriores fueran inviables, y únicamente bajo estricto control sanitario, se podría alimentar a los bebés con fórmula. Pero las necesidades en cantidad son pequeñas y deberían adquirirse ad hoc. Se desaconseja dar la leche con biberón pues su esterilización, si no hay medios suficientes, es muy dificultosa y pueden transmitir infecciones. Por tanto la leche debería darse en una taza.

WABA alerta sobre que los desastres podrían ser usados para introducirse en los mercados por las compañias distribuidoras por lo que solicita a medios de comunicación, particulares y ONGS que reporten las violaciones del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna al organismo correspondiente, IBFAN y UNICEF.

También solicita que si hacemos donaciones de cualquier tipo a ONGS que vayan a actuar en estos lugares exijamos que se nos entregue un recibo que deje claro que no se usará para comprar y distribuir leche de fórmula.

Más información en

http://www.waba.org.my/pdf/Protecting_Infants_In_Emergencies_spa.pdf


sábado, 5 de julio de 2008

¿Es Posible Amamantar Un Hijo Adoptivo ?



Este artículo está dedicado a todas aquellas “mamás del corazón”, las que han decidido adoptar un bebé, y darle su amor también a través de la lactancia.

Amamantar también es posible para ellas, aunque nunca hayan pasado por la experiencia de un embarazo o un parto, que son las situaciones que normalmente desencadenan las respuestas hormonales que intervienen en la producción de leche.

El aspecto más importante a considerar en este tema, es la relación vincular que se establece entre la madre y el bebé. Si nos centramos en esto, cada gota de leche lograda, será un regalo adicional.

El amamantamiento de bebés adoptivos es posible, aunque insume mucho tiempo y mucho esfuerzo.

La mayoría de las mamás adoptivas, llegan a producir entre el 25% y el 75% de la leche que necesitan sus bebés, y el resto deberá ser suministrado necesariamente como complemento. Esto ocurre porque, como dijéramos anteriormente, no existen los nueve meses de cambios hormonales que facilitan este proceso.

Para suministrar el complemento, indicado por el pediatra en cada caso, recomendamos el uso del relactador. Su armado y utilización son muy sencillos, como describiremos a continuación, pero de todas maneras, es indispensable para la mamá adoptiva contar con el apoyo de otra mamá experimentada, que haya atravesado la misma situación, quien podrá también explicarle el modo de uso del relactador.


También existen relactadores que ya vienen armados, aunque su costo es un poco más elevado.

La forma de uso es la siguiente : se llena la mamadera con la cantidad de leche indicada por el pediatra, se arma el relactador como indican las figuras, y se coloca el extremo de la sonda en el pezón de la mamá, sujeto con una cinta adhesiva para mayor comodidad. Se prende al bebé al pecho, logrando que tanto el pezón como la sonda queden dentro de su boca. Si está funcionando correctamente, se deberá ver la leche circulando a través de la sonda. Cuando el contenido de la mamadera ha bajado a la mitad, se puede cambiar al bebé de un pecho al otro y repetir la operación, o dejarlo en ese pecho, y comenzar la mamada siguiente con el del lado opuesto.

De esta manera, el bebé está recibiendo el alimento que necesita, sin succionar de una mamadera, lo cual debilitaría su ritmo de succión. Y lo que es más importante : está estimulando a su mamá para que pronto comience a producir su propia leche.

Para una mamá que esté pensando en amamantar a su bebé adoptivo, es indispensable el disponer de mucho tiempo para el bebé, de tenerlo todo el tiempo posible piel con piel, de tenerlo en brazos durante todo el día, o en mochilas portabebés, o con una kepina, pero siempre en contacto con su cuerpo. Sería importante que pudieran dormir en la misma cama, estrechando así el contacto y fortaleciendo el vínculo.

Con el correr de los días ( para cada mamá los tiempos son diferentes, pero por lo general, toma algunas semanas ) la madre podrá notar que aparece leche en sus pezones, y de ahí en más, su producción de leche irá aumentando. Cuanto menos tiempo de nacido tenga el bebé, más fácil resultará la tarea, porque estará menos acostumbrado a la succión por medio de la mamadera. De todas formas, cada bebé y cada mamá son únicos, y no existen fórmulas ni tiempos preestablecidos.

Por supuesto que será necesario que en los momentos en los que el bebé no esté mamando, la madre se estimule por medio de sacaleches , bombas extractoras eléctricas o a pilas, o manualmente, si lo prefiere.

La idea no es hacer una explicación detallada del uso del relactador, ni evacuar todas las dudas referentes a este tema, porque como ya dijimos, esta no es una tarea que pueda emprenderse sola, sino que deberá contarse con el apoyo adecuado, la contención y la experiencia de otra mamá. Quisimos mostrar que amamantar a un hijo adoptivo es posible, que la relación vincular está siempre en primer plano y que la lactancia natural facilita mucho la comunicación, el conocimiento, el vínculo entre la mamá y SU hijo. El contacto piel a piel, la comunicación a través de la mirada, la sensación de producir la leche que su hijo necesita, son sin duda experiencias muy intensas, que ninguno de los dos debería privarse de disfrutar.

Existen dispositivos armados, que se venden en algunos locales de artículos para bebés o farmacias, que reemplazan perfectamente al relactador.

Para mayor información y asesoramiento, dirigirse a la Liga Internacional de La Leche (011) 4821-3235.-



CRISIS DE LACTANCIA

Si bien cada mamá y cada bebé son únicos, y mantienen una relación irrepetible, a lo largo de la lactancia existen ciertas situaciones que pueden producirse, y prevenirse, y que son comunes a muchas mamás.

A los pocos días de producido el nacimiento, todas las mamás experimentan la “bajada (o subida) de la leche”, que se caracteriza por la congestión de los pechos y por sensaciones que van desde una mínima molestia hasta la fiebre alta que obliga a guardar reposo. Casi todas sentimos que estamos llenas de leche en ese momento, y la succión del bebé ayuda a aliviar esta tensión.

Algunas mamás siguen durante varios días sintiendo congestión, viendo chorrear un pecho mientras el bebé mama del otro.

Pero hay una situación muy frecuente que consiste en sentir los pechos blandos, flojos, que no se llegan a poner turgentes para cuando “le toca” comer al bebé, ( por lo general a la tardecita, o a la noche) ya no chorrea la leche, y la mamá empieza a sentir y a recibir comentarios tales como “se te está yendo la leche”, “ya no le alcanza”, etc.

Esta situación es perfectamente normal. Ocurre porque de a poco se va ajustando el ritmo de mamadas del bebé con la producción de leche de la mamá. Esta NO ES una crisis de lactancia. Es una situación normal y esperable, que indica que mamá y bebé han ajustado sus ritmos y una produce lo que el otro necesita.

¿Qué es una crisis de lactancia?

Aunque el nombre asuste o de idea de gravedad, una crisis de lactancia es simplemente un desfasaje entre las necesidades de alimentación del bebé, y la producción láctea de la madre. Esto quiere decir que el bebé necesita más alimento del que produce su madre, porque está en un período de mayoor crecimiento, entonces sabiamente, pide comida con más frecuencia para estimular a su mamá a producir más leche.

¿Cómo nos damos cuenta de que estamos frente a una de estas crisis?

Observando a nuestro hijo. De pronto, un bebé que mamaba a intervalos más o menos regulares, que dormía entre mamadas y pasaba alerta los ratos en que estaba despierto, comienza a llorar más de lo habitual, a pedir comida más seguido, a dormir menos ( o mucho más, en casos muy extremos). La mamá siente sus pechos flojos, está agotada, y todo esto coincide generalmente con un aumento de actividad de la mamá. Además, si pesamos a nuestro bebé, vemos que no aumenta de peso.

¿Y entonces?

Entonces, como primera medida, nos tranquilizamos. Porque esto es algo pasajero, y en unos días todo volverá a la normalidad. La leche de mamá siempre es de excelente calidad, siempre alcanza si se estimula adecuadamente. Es importante que estemos convencidas de que nuestro bebé no va a morir de hambre mientras se restablece nuestra producción, y que podemos ponerlo al pecho todo el tiempo que queramos, aunque los sintamos “flojos”o vacíos. Esto hará que el bebé deje de llorar y nos tranquilizará más.

Debemos resistir la tentación de darle mamaderas al bebé, porquue al tomar de la tetina se va acostumbrando a otro tipo de succión, más débil ( porque sale más leche por el orificio de la mamadera y con menos esfuerzo), y entonces al ponerlo en el pecho, esta succión débil no alcanza para estimular a la mamá.

Si la tentación de agregar un complemento persiste, y si el pediatra lo ha indicado, se puede ofrecer la leche con una cucharita, con un vasito ( del tipo tapita de jarabe) o poner al bebé al pecho y deslizar con un gotero la leche preparada, de manera que caiga en los labios del bebé y que este siga estimulando a su mamá mientras succiona el pezón. Existe aún otra posibilidad que sería el uso del relactador. Hablaremos de él en los siguientes números, pero lo menciono para mostrar que no es imposible recuperar la producción.

¿Qué puedo hacer mientras tanto?

· Poner al bebé a mamar más seguido. No es necesario esperar tres horas entre mamadas. Pasados 45 minutos desde la mamada anterior, la mamá y el bebé están en condiciones de comenzar de nuevo. No quiero decir que este sea el intervalo ideal, pero poner al bebé al pecho cada hora y media o cada dos, ayuda a restablecer la producción de leche.

· Acortar la duración de las mamadas. Todas tendemos a dejar al bebé durante horas colgado del pecho, creyendo que de esta manera comerá más. Una mamada de un bebé que no aumenta de peso, no debería durar más de 10 minutos de cada lado, dependiendo de la edad del bebé. Un bebé que se adormece y empieza a espaciar las succiones, debe ser cambiado de lado. Mamadas cortas y frecuentes son la solución segura para superar estas crisis.

· Tomar mucho líquido. Esto ayuda a recuperar la producción láctea. Descanso y dedicación exclusiva al bebé completan la receta. Este no es el momento de ser buenas anfitrionas ni de demostrar nuestras habilidades culinarias. Aprendamos a delegar actividades y a pedir ayuda. Todas las demás cosas pueden esperar o pueden ser hechas por otra persona. Alimentar a nuestro bebé sólo podemos hacerlo nosotras.

· Tener al bebé piel con piel todo el tiempo posible, aunque no esté mamando. El uso de mochilas portabebés, kepinas, mampunas, puede ser de gran ayuda.

· Elegir los consejos que vamos a tomar. Todas las personas tienen opiniones válidas que generalmente se contradicen estre sí. No sigamos ningún consejo que nos parezca raro o que no va con nosotras. Nada mejor en estos casos que escuchar nuestra sabiduría interior.

Cómo Se Produce La Leche Materna




COMO SE PRODUCE LA LECHE MATERNA. How Mother's Milk Is Made

POR LINDA SMITH (tomado de LEAVEN, Junio-Julio 2001)

"No tengo suficiente leche" es la razón más común que dan las madres que deciden dar leches artificiales o destetar a sus bebes. Muchas veces esta razón es válida, otras veces es imaginaria. Los avances que hemos logrado en entender el proceso de síntesis de leche vienen en parte de los que estudian la fisiología en las vacas lecheras (éstas son las personas que tienen el interés económico para entender exactamente como es que las vacas producen leche en plenitud) y en parte de aquellos que ayudan a las mujeres a amamantar a sus hijos.

Antes de 1940, todos pensaban que la mayor parte de la leche del bebé (o del becerro) se producía en el momento del reflejo de eyección de la leche (la bajada de la leche) ya que es en ese momento cuando la leche fluye más rápidamente.

En 1944, Peterson mostró que la secreción de la leche era continua pero el reflejo de eyección era un proceso separado y diferente. El reflejo de eyección simplemente comprime la leche que ya está lista y esperando dentro del lumen alveolar (que son los pequeños conductos de donde la leche del alveolo se junta). La leche no se produce más rápidamente durante el reflejo de eyección. Simplemente fluye más rápidamente.

Desde el principio de la década de los noventas, las investigaciones con mujeres lactantes llevadas acabo por Peter Hartmann en Australia, han encontrado (y siguen encontrando porque las investigaciones son continuas) que la velocidad en la que se produce (sintetiza) la leche (es decir que tan rápido producen leche las células secretorias) se relaciona con el nivel de vaciamiento (o llenura) del seno. Esto se le llama control autocrino (o local). Conforme el lumen alveolar se llena, compuestos en la misma leche (Feedback Inhibitor of Lactation o FIL - Factor que inhibe lactancia, péptidos, ácidos grasos y posiblemente otros componentes) señalan a las células secretorias que reduzcan la velocidad de su producción. Entre mas vacío esté el seno, más rápido tratará de llenarse. Esto es similar a una maquina de hielo automática. Hartmann dice que la velocidad de síntesis de leche en las mujeres varía de 11 a 58 ml/hora/seno (es decir entre 1/3 y 2 oz. por hora por seno). Los senos mas vacíos, producen leche más rápidamente que los que están mas llenos. Cuando la leche se remueve del seno de forma regular y completa, la producción de leche continúa sin obstáculo.

El trabajo de Hartmann nos ha mostrado lo que nosotras en la Liga de la Leche hemos sabido por mucho tiempo. Que la producción de leche se regula según la necesidad del bebé. Un bebé rara vez toma toda la leche disponible en el seno de su madre. En 1993, Hartmann descubrió que como promedio, los bebes toman el 76% de la leche que contienen los senos de sus madres en un periodo de 24 horas. Esto permite que el bebé tenga control a corto plazo sobre la producción de leche de su madre.

Me gusta explicar esto usando lo que yo titulo "el concepto 80/20". El 80% de la leche es la cantidad normal que un bebé toma cada día. El 20% es el residuo que permanece en el seno de la madre. Si el bebé toma mas del 80% de la leche, la producción de leche aumenta para mantener el balance de 80-20. Si el niño toma menos del 80% de la leche, entonces la producción de leche baja para mantener la relación de 80-20. Aunque esto simplifica demasiado un proceso muy complejo, el principio básico es veraz.

Las investigaciones científicas nos muestran que la dieta materna, el consumo de líquidos y otros factores maternos tiene muy poca influencia sobre la producción de leche. Siempre y cuando el "vaciamiento de leche" esté llevándose a cabo, las madres producen suficiente leche de buena calidad sin importar sus dietas. Si el "vaciamiento de leche" no esta llevándose acabo, no hay nada que pueda sustituir para subir la producción.

Los factores de riesgo significativos para una abundante producción de leche parecen ser:

1. Cirugía de la mama

2. Retención de la placenta

3. El síndrome Sheehan's o choque a la glándula pituitaria

4. Anticonceptivos hormonales

5. Tejido glandular insuficiente

Si ninguno de estos factores existen, es muy raro que la madre no pueda producir suficiente leche. Sin embargo, si existen esos casos raros.

En mi consultorio, hay dos razones comunes por la queja: "no tengo leche suficiente".

1. El bebé no esta al seno lo suficiente, es decir:

a. No le dan el tiempo al pecho que necesita durante el día, o

b. Las tomas las terminan antes de que el bebé muestre señales de haberse saciado, o

c. Los intervalos entre las tomas son demasiado largos

d. Se le ofrece al bebé algo para "entretenerlo" hasta la siguiente toma

2. El bebe no esta transfiriendo leche de manera eficaz ya sea por un afianzamiento y colocación poco profundo o porque tiene problemas de succión.

Las investigaciones muestran que el prevenir y resolver la congestión de los senos que sucede durante la primera semana posparto es muy importante. Cuando fuera posible, todas las tomas deben ser directamente al seno y siguiendo las pautas del bebé. Las madres deben permitirle al bebé que termine un lado primero y observar las señales que da cuando ya ha terminado (cuando se suelta solo) y luego ofrecer el segundo seno. Los recién nacidos necesitan mamar de 8 a 12 veces cada 24 horas hasta que se establezca bien la producción de leche. La mayoría maman un total de por lo menos 140 minutos por día, un promedio de 10-30 minutos por toma. Las madres pueden ser animadas a usar el seno como fuente de consuelo tanto como de nutrición.

Mi petición es la siguiente: observen al bebé cuidadosamente. No me preocupa el recomendar un extractor de leche como una herramienta porque veo tantos recién nacidos con mal afianzamiento y succión débil. La succión débil y la mala colocación dejan mucha leche en el seno, lo cual pone en peligro la producción de leche de la madre, lo cual resulta en un bebé hambriento y desorganizado y muy poca leche. Con una buena rutina de extracción, la madre tiene suficiente leche propia para seguir trabajando con el niño en lo que averiguamos como ayudar a su bebé a mamar mejor al seno. La cantidad de leche es generalmente la parte más sencilla de remediar. Recuerden, todavía es la ley de oferta y demanda. Se trata de "usarla o perderla".

Linda Smith, BSE, FACCE, IBCLC es una autora internacional, conferencista maestra y abuela orgullosa

Referencias:

Cox, D.B., Owens, R.A., and Hartmann, P. E. Blood and milk prolactin and the rate of milk synthesis in women. Exp Physiol 1996; 81(6): 1007-20

Cox, D.B., Owens, R.A., and Hartmann, P. E Studies on human lactation: the development of the computerized breast measurement system (1998). http://mammary.nih.gov/reviews/lactation/Hartmann001/index.html

Cregan, M.D. and Hartmann, P.E. Computerized breast measurement from conception to weaning: clinical implications. J Hum Lact 1999; 15(2): 89-96.

Daly S.E.J. and Kent J.C., Owens, R. A. and Hartmann, P.E. Frequency and degree of milk removal and the short-term control of human milk synthesis. Exp Physiol 1996, 81(5): 861-75.

Daly S.E.J and Hartmann P.E. Infant demand and milk supply. Part 1: infant demand and milk supply in lactating women. J Hum Lact 1995: 11 (1): 21-26

Daly S.E.J and Hartmann P.E. Infant demand and milk supply. Part 2: the short-term control of milk synthesis in lactating women. J Hum Lact 1995: 11 (1): 27-31

Daly S.E.J, Owens, R.A. and Hartmann, P.E. The short-term synthesis and infant-regulated removal of milk in lactating women. Exp Physiol 1993 Mar; 78(2): 209-20

Daly S.E.J, Owens, R.A. and Hartmann P.E. The determination of short-term volume changes and the rate of synthesis of human milk using computerized breast measurement. Exp Physiol 1992 77(1): 79-87

De Coopman, J. Breastfeeding after pituitary resection: support for a theory of autocrine control of milk supply? J Hum Lact 193; 9 (1): 35-40

Peaker, M and Wilde, C.J. Feedback control of milk secretion from milk. J Mammary Gland Biol Neoplasia 1996; 1(3): 307-15

Peterson, W.E. Lactation. Physiol Rev 1944; 24: 340-71

Riordan, J. and Auerbach K. Breastfeeding and Human Lactation, 2nd Edition Boston: Jones and Barlett Publishers, 1999.

Cómo funciona el pecho



Cuanto más mama el bebé, más leche sale.

O, más exactamente, cuanta más leche se saca, más leche sale. Puede sacar leche el bebé mamando, o se puede sacar con sacaleches o a mano. Sea como sea, el pecho no se vacía, sino todo lo contrario: cuanto más le sacas, más fabrica.

En cambio, si el bebé mama mucho pero no saca leche (porque está en mala posición , por ejemplo), se produce menos leche.

La producción de leche depende básicamente de tres hormonas:

La prolactina

Se produce al estimular el pezón (al mamar el bebé) y hace que se fabrique más leche.

La oxitocina

Se produce incluso antes de tocar el pezón, al pensar en el bebé o al oír que llora. Hace que la leche salga disparada (por eso un pecho gotea mientras el bebé mama del otro... al menos las primeras semanas)

El FIL, Factor Inhibidor de la Lactancia

Es una hormona que está en la misma leche, y que inhibe la producción. Si el bebé mama mucho, saca el FIL y se fabrica mucha leche. Si el bebé mama poco, el FIL se queda en el pecho y se fabrica poca leche. Así se regula exactamente, de una toma a la siguiente y en cada pecho por separado, la cantidad de leche que hay que fabricar.

No hay que espaciar las tomas "para que el pecho se llene". Todo lo contrario: si se espacian las tomas, cada vez se fabrica menos leche.

No hay que hacer nada "para tener más leche". Sería muy peligroso tener más leche de la que el niño toma: si cada día sobran 100 ml, en un mes son tres litros acumulados, ¿se imagina cómo tendría los pechos? Por fortuna, todos los métodos (hierbas, alimentos especiales, ejercicios...) para "tener más leche" son inútiles. El FIL se encarga de ello: cuando el bebé no puede acabarse toda la leche, el FIL se queda dentro e inhibe la producción.

Si da el pecho a demanda, todas las veces que su hijo lo pida y todo el tiempo que quiera, el pecho fabricará la cantidad exacta de leche que su hijo necesita.

La composición de la leche va cambiando a lo largo de la toma. Al principio sale leche más aguada, al final sale leche rica en grasa. No es lo mismo tomar 100 ml de un solo pecho que tomar 70 del primero y 30 del segundo, o 50 y 50. Sólo su hijo sabe cuánto necesita. A veces quieren el segundo pecho, a veces no.

BENEFICIOS DE LA LACTANCIA NATURAL

La leche materna es el mejor alimento para los bebés, por muchos motivos.

· Prinicpalmente porque se obtiene directamente de “fábrica”, junto al calor del cuerpo de mamá, piel con piel; está siempre a la temperatura justa, siempre disponible, siempre de excelente calidad.

· La leche materna es un tejido vivo, que ayuda a transportar y a fijar elementos importantes como el hierro, y protege al bebé contra infecciones intestinales o respiratorias.

· No existen leches mejores o peores, ni leches aguadas. Cada mamá produce la mejor leche para su hijo, adaptada especialmente al momento evolutivo que está atravesando éste, a la época del año, a la zona en la que habita.

· Amamantar es más higiénico y más económico, se prescinde del uso de mamaderas, de leches artificiales, de accesorios para esterilizar e higienizar los elementos, para transportarlos, y ayuda a ahorrar tiempo.

· Las mujeres que amamantan suelen tener un retorno más tardío de sus menstruaciones, lo cual ayuda al espaciamiento entre los hijos. También el organismo consume grasas para producir leche, por eso las mamás que dan de mamar a sus hijos recuperan la silueta más rápidamente, y pierden peso con más facilidad.

· Los bebés amamantados se enferman muchas menos veces, y con menor gravedad, ya que la leche materna tiene mayor cantidad de proteínas, anticuerpos, vitaminas, y el hierro que contiene es absorbido fácilmente por el cuerpo del bebé. Por eso tampoco es necesario administrar suplementos de vitaminas o hierro antes del sexto mes.

· Hay un aspecto importantísimo de la lactancia natural, que tiene que ver con lo vincular, con la relación estrecha que se establece entre la mamá y su bebé, de intimidad y afecto. La lactancia pone en funcionamiento hormonas que favorecen las conductas maternales, y facilitan a la madre la atención del bebé. Lejos de crear un vínculo “dependiente”, los chicos amamantados logran mayor confianza en sí mismos y en su entorno.

Existen innumerables beneficios, tanto para la mamá como para el bebé, y estos aumentan cuanto mayor sea el tiempo que dure la lactancia. Según la Organización Mundial de la Salud, Unicef, y la Sociedad Argentina de Pediatría, es aconsejable amamantar hasta los 6 meses en forma exclusiva, incorporar en forma gradual los alimentos sólidos, y continuar con el pecho hasta completado el segundo año.

Las leches artificiales, ideales para terneros, rumiantes, cuya alimentación posterior estará constituída por pasto y hierbas, son iguales para todos. La misma lata o el mismo contenido, para el chico de climas cálidos o fríos, para el que está resfriado, o quien está en medio de su proceso de dentición, para niñas y varones, para bebés de bajo peso y de peso normal.

La leche materna, en cambio, se adapta a las necesidades de cada bebé en particular, en ese momento en particular (ante una ola de calor, la leche está más aguada, para saciar la sed), contiene los anticuerpos para los gérmenes con los cuales esa mamá y ese bebé están en contacto permanente, que sin duda son diferentes de acuerdo a cada casa, cada región... Si el bebé está enfermo, de alguna manera la leche materna se adapta a sus requerimientos en ese momento; si está en un período de crecimiento, pide teta más seguido, y de esta manera estimula a mamá para que incremente su producción, de modo que en unas cuantas mamadas la oferta y la demanda estarán equilibradas nuevamente...

Los bebés están “programados” para dormir pocas horas, pues de esto dependía su supervivencia en los comienzos de la humanidad, y la leche materna tiene la increíble capacidad de ser de fácil digestión, y no provocar somnoliencias excesivas en los niños, respetando de este modo sus ritmos naturales de sueño y vigilia.

El principal enemigo de la lactancia, es el desconocimiento, la desinformación, especialmente la de los agentes de salud, que desconocen el funcionamiento de un pecho sano produciendo leche, y las variaciones normales en la oferta y la demanda. Esto lleva a suplementar, complementar, introduciendo leches artificiales, y atentando directamente contra la confianza de la madre en que podrá hacerlo bien.

Las leches artificiales surgieron para cubrir las necesidades alimenticias de aquellos niños que por diferentes motivos no podían ser amamantados ( la mayoría de los cuales hoy tienen solución) así como las muletas, los marcapasos, los audífonos, fueron creados para ayudar a aquellas personas que no pueden valerse por sí mismas para cumplir aquellas funciones. Entonces, si su hijo no tiene problemas para caminar, ¿le pondría muletas?

Nuestra Lactancia!!!



Cuando nos embarazamos, sabiamos lo ¿justo?, lo que siempre dicen, lo que siempre se estudiaba, en comparación de lo que sabemos ahora no era ni 1%, de lactancia no sabiamos nada, recién unos meses antes del parto me planteé ¿daré de mamar o biberón?, algunas pocas veces veia mujeres dando de mamar a sus bebés, pero la otra mayoría?, cuando vas a una tienda y ves la mayoria de artilugios, mamaderas, chupetes, etc, Todos con dibujitos “tiernos” y tan de moda… Pero algo en mí, siempre me hizo confiar mas en la intuición y en mi instinto, luego de informarme y querer siempre lo mas natural para nuestro hijo, decidimos no comprar nada de aquello, sería teta a demanda, y nada de chupetes. Sabíamos de antemano, porque nos informamos hasta el hartazgo de que queríamos un parto natural por sobre todas las cosas, siempre que nos fuera posible, porque era lo mejor para que nuestro hijo, para nosotros y nos dispondría mejor para comenzar con la lactancia y procurar el vinculo que nos iba a unir para siempre.

Entonces pensamos el parto, que intentaríamos estar en casa el mayor tiempo posible, y pensamos que en la lactancia la cosa no estaría tan mal a nivel sanitario y que nos iban a ayudar las enfermeras, algo debían saber… ¡qué inocente pensamiento!

Llegó el gran día, tras una tranquila, íntima y armoniosa dilatación en casa, terminamos en el sanatorio para el expulsivo, que fue lo que mas nos traumatizó, humillaciones, risas, nada de protagonismo, soledad, nuestro hijo se llevó todo el protocolo del sanatorio, y mientras me cosían la innecesaria episiotomía de rutina, solo me lo mostraron, un besito y se lo llevaron con su papá. Estuvimos serparados 45 minutos eternos, mientras estaba en un quirófano escuchando como hablaban del partido de Perú y Ecuador…

Al fin cuando me suben a planta, puedo saber que íbamos a estar los 3 solos, bueno en teoría porque vinieron todos a ver al bebé, habíamos pedido intimidad, pero no sirvió. Me ví en la obligación de recibir las visitas, otra vez tuve que esperar para poder poner a nuestro hijo al pecho, sin saberlo nuestro hijo se iba adormilando mas y mas y yo también, el cansancio y no tener una buena ayuda jugó en contra, yo pensaba cuando quiera mamar llorará, esa noche no lloró, durmió conmigo en la cama.

Todas las enfermeras lo único que supieron hacer fue decirme “que pensaste en quedarte tanto tiempo en tu casa, habiendo tanta medicina en el sanatorio”, ninguna me incitó a ponerlo en la teta, cuando quise ponerlo, estaba adormilado, y me entraron mil dudas, la vía, la episiotomía, hicieron que fuese mas tortuoso, se enganchó, succionó tan fuerte que no supe que hacer!?!?...

Llamamos a la enfermera de turno, y al ver mis pezones dijo: “tus tetas no sirven” “Andá a comprar una pezonera” a mi pareja. Fue y me la puse, que horrible sensación… pero no salía mucho…

Vino de nuevo la enfermera, me exprimió los pezones y hasta me quebró uno, me dijo nuevamente “No sale nada” “Andá a comprar una mamadera, vamos a darle suerito”

“ Si no toma vamos a tener que internarlo”. Me moría!!!

Luego vino la enfermera que compráramos leche 1, hicimos caso, estábamos derrotados… la tomó y vomitó todo.

Por fin llego el alta y nos pudimos ir a casa, allí empezó la odisea, queríamos que tomara solo pecho. Mi pareja Manu me incentivaba, me ayudaba a ponerlo al pecho, luego lo paseaba, hasta llegó a cambiarle los pañales para que yo sólo me centrara en darle el pecho… pero salieron grietas, lloraba de dolor, en una toma no pude más y le dije a mi pareja muy a su pesar dale una mamadera por esta vez, los dejé solos, no podía ver eso, lloré… Al rato vomitó todo lo que tomó, eso me dió fuerzas, NUESTRO HIJO TENDRÁ PECHO y SOLO PECHO!!!, nos pusimos en contacto con una asesora de lactancia que estaba a 1000 km de casa (aquí no hay) a María Paula, a quien agradeceremos toda la vida, posiciones correctas, pecho a demanda sin relojes, confianza en mi cuerpo y en nuestro hijo y todo aquello acabó… Llevamos 17 meses de lactancia, de los cuales casi 8 fueron LME (exclusiva) y seguiremos hasta que Ninito (nuestro hijo) paulatinamente no quiera más mamar.

Ahora estoy formándome como asesora de lactancia!!!!